Pedro sanchez en cuba

Termina una intensa jornada de trabajo (08.07.21)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha referido a la situación actual de Cuba en su entrevista de este martes en ‘Informativos Telecinco’. Preguntado por el estallido social en Cuba y por las mayores protestas sociales en el país en décadas, el presidente del Gobierno ha pedido libertad para las manifestaciones.

Horas antes de la entrevista, el Gobierno, en voz de su nueva portavoz, Isabel Rodríguez, aseguraba estar «muy preocupado por Cuba» y que «España es una democracia plena que defiende la democracia, los derechos y las libertades», a pesar de que Podemos negaba que el actual régimen cubano sea una dictadura. La posición del Gobierno ha sido considerada tibia y equidistante por la oposición, que ha coincidido en mostrar su apoyo al pueblo cubano y en pedir al presidente Pedro Sánchez una «condena expresa de la represión» desatada por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel contra los manifestantes.

Preguntado en la entrevista del martes, el presidente del Gobierno quiso ser claro y afirmó que Cuba no es una democracia: «Está claro que Cuba no es una democracia. No lo es. Pero dicho esto, tiene que ser la sociedad cubana la que encuentre ese camino y la comunidad internacional la que ayude a encontrar ese camino de progreso, de prosperidad y de defensa de los derechos y libertades que disfrutamos», afirmó.

Un presidente español en el caribe

LA HABANA (AFP) – El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se comprometió este viernes (23 de noviembre) a seguir invirtiendo en Cuba en el segundo día de su histórica visita a la isla, la primera de un mandatario español en 32 años.

En su intervención en un foro de 200 empresas españolas y cubanas, entre ellas el gigante español de las telecomunicaciones Telefónica y la compañía aérea Iberia, Sánchez dijo que su país era «el principal socio europeo de la isla, con un 40% del mercado».

El país isleño busca estrechar lazos con la Unión Europea mientras sus relaciones con Estados Unidos y Brasil se agravan tras las elecciones de los líderes conservadores, el presidente Donald Trump y el presidente electo Jair Bolsonaro.

Mientras tanto, una disputa con Brasil sobre un programa de ayuda médica que ha visto a miles de médicos cubanos dirigirse al país sudamericano para trabajar podría costar a La Habana 400 millones de dólares en ingresos, según una fuente diplomática.

En Madrid, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, dijo a los periodistas que la visita era «sin duda uno de los viajes más importantes del presidente del Gobierno», y calificó a España de «puente» en las relaciones Cuba-UE.

El primer ministro español promete seguir invirtiendo en cuba en una visita histórica

Los colaboradores de Sánchez, que se comprometió a «profundizar» en los lazos con la isla liderada por los comunistas durante la visita de finales de noviembre, insisten en que el viaje pretendía impulsar los intereses financieros de España y promover el diálogo. Pero los partidos de la oposición española acusan al presidente del Gobierno de hacer oídos sordos a los derechos humanos y de abandonar el esfuerzo de sus predecesores por promover el cambio en la antigua colonia española.

Algunas de las críticas más virulentas proceden de Santiago Abascal, líder de un movimiento de extrema derecha en ascenso que obtuvo una sorprendente victoria en las elecciones regionales del 2 de diciembre. Ha denunciado a Sánchez como «cómplice» del «castro-chavismo», término utilizado para describir lo que algunos conservadores consideran una alianza entre Cuba y Venezuela para extender el autoritarismo de izquierdas.

Albert Rivera, jefe del partido centrista Ciudadanos, ha denunciado las «posturas fantasiosas de Sánchez con los violadores de los derechos humanos». Y funcionarios del Partido Popular, de centro-derecha, acusaron igualmente a Sánchez de ignorar los derechos humanos y le exigieron que lo hiciera mejor durante una visita a Madrid del presidente de China, Xi Jinping, que siguió al viaje a Cuba.

Discurso especial de pedro sánchez, presidente del gobierno de españa

MADRID/HAVANA (Reuters) – El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, acordó el jueves con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, profundizar los lazos políticos bilaterales, en el inicio de la primera visita oficial de un mandatario español al país de corte comunista en tres décadas.

Las relaciones entre Cuba y la Unión Europea no han dejado de mejorar desde que se relanzaron formalmente en 2016 tras dos décadas de parón, a pesar de que se han enconado entre la isla y Estados Unidos.

Sin embargo, Sánchez mantendrá conversaciones con representantes de algunos de los disidentes intelectuales de Cuba, incluidos los directores de una revista digital independiente y de un centro de estudios, así como con defensores del incipiente sector privado, según un funcionario del gobierno español.

Una sucesión de líderes mundiales ha desfilado por la mayor nación insular del Caribe en los últimos años en su intento de mejorar las relaciones con Occidente, modernizar su economía de planificación centralizada y atraer más inversión extranjera.

Pero ésta es la primera visita oficial de un Presidente del Gobierno español desde la del compañero socialdemócrata de Sánchez, Felipe González, en 1986. España es el tercer socio comercial de Cuba y mantiene fuertes lazos culturales con su antigua colonia.