Mala rodríguez antes y después

Canciones de mala rodríguez

«Creo que hay una carencia. Lo siento, lo creo. Sí, está Shakira. Dejando de lado a Shakira», dice, «la presencia femenina es un poco ligera. ¿Por qué no hay más actuaciones femeninas grandes en la música latina ahora mismo? Miro mis listas de éxitos y hay muy pocos nombres femeninos

.» Cobo no se atreve a hacer una afirmación rotunda sobre si esto refleja o no el machismo latino. Al fin y al cabo, en los últimos años se han producido grandes avances para las mujeres latinas, especialmente para las presidentas y empresarias. Pero, lamenta, en lo que respecta a la música latina, «hay muchas mujeres jóvenes, bonitas y sexys, con las que las mujeres se identifican cada vez menos. Realmente me gustaría que eso fuera diferente».

Hablé por teléfono con Cobo justo un día después de sentarme en Ciudad de México para charlar con uno de los nombres más conocidos del rap latino: la MC española Mala Rodríguez. Si quieres encontrar mujeres feroces en la música en español, quizá debas buscar en el hip-hop latino. El género cuenta con algunas de las personalidades femeninas más creativas, políticamente inteligentes y de mayor calado de la industria, realizadas por artistas tan diferentes como la chilena

La altura de mala rodríguez

La artista de hip hop española Mala Rodríguez, primera artista femenina en ganar el premio al Mejor Álbum Urbano y a la Mejor Canción Urbana en los Grammy Latinos, participará en «Harem, Tierra de Diosas», una serie dramática de ciencia ficción ambientada en la tierra de Ellah, donde las mujeres reinan sobre los hombres.

Desarrollada en el 8º Laboratorio de Creación de Series de TV, una iniciativa de la Fundación SGAE de España, «Harem, Tierra de Diosas» será presentada a potenciales productores hoy 14 de septiembre en el Conecta Fiction de Pamplona, el mayor foro de coproducción televisiva de Europa con Latinoamérica.

Rodríguez -cuyas canciones siempre han proclamado la necesidad de que las mujeres se valgan por sí mismas- encaja como un guante en esta parábola fantástica. En «Harem», nace una mujer por cada mil hombres, estos últimos divididos en dos categorías: Los válidos, o sementales del harén, y los rechazados, a los que se les prohíbe acercarse al palacio. Las mujeres gozan del estatus de diosas hasta que una, Desirée, hace algo que amenaza su imperioso matriarcado.

«Harén, tierra de diosas» es el primer guión para televisión de Marieta Petchanska, que dejó su Bulgaria natal a los 18 años para estudiar y trabajar en Madrid, Lisboa y Barcelona, primero como periodista para publicaciones musicales y luego dirigiendo, incluso cortometrajes.

Mala rodríguez edad

Sólo había una cosa que Mala Rodríguez no quería que apareciera en sus memorias: la palabra pandemia. «Me molesta, no quería hablar de la mierda que ha pasado este último año. Nos ha afectado a todos, en mi caso tengo familiares que trabajan en hospitales. Fue horrible, una movida de ultratumba». Al final salió a relucir, cuando en las últimas páginas explica que la cuarentena obligó a Mala, la artista, a tener que vivir con María Rodríguez Garrido, la mujer de 42 años y madre de tres hijos.

Cómo ser mala (Temas de hoy) es ese diálogo entre ambas, una ventana por la que asomarse a una personalidad tan fascinante como, hasta ahora, enigmática y desconocida. Un pasadizo secreto que conduce a la historia íntima de un icono que se anticipó a la ola del feminismo, a la fusión del flamenco con los sonidos urbanos y a la conexión con Latinoamérica sin necesidad de envolverse en ninguna bandera. Una mujer que se desnuda sin complejos en Instagram (donde la siguen más de 1,3 millones de personas) pero que nunca se había mostrado por dentro.

Reynor hernández

Mala Rodríguez es curiosa y aguda, ávida de respuestas en un mundo en el que éstas escasean. Ha hecho una carrera de preguntas punzantes, exigiendo a su público que profundice en las formas en que están implicados en los sistemas que dirigen nuestras sociedades. Mala es una de las voces más destacadas de la escena jarcor española, y lleva más de dos décadas cuestionando el statu quo y nuestro papel en él. Hoy sigue indagando: sobre el feminismo, sobre los entresijos del arte, sobre el respeto, sobre la censura. Está aquí porque acaba de lanzar su primer single en solitario en años, y es un grito de guerra feminista.

En homenaje a las mujeres gitanas de España (conocidas como romaníes en otras partes del mundo), Rodríguez vincula a las mujeres de esta comunidad -que en España y en toda Europa son ampliamente estereotipadas y discriminadas- como inherente y culturalmente ligadas a la liberación de la mujer, desde siempre. «El título de la canción alude a las primeras feministas que vi en mi vida», asegura. «Las gitanas no esperaron a una revolución feminista para ser valientes o fuertes o independientes. Y creo que es hora de aplaudir eso. El feminismo no debería ser racista».